Pensaba; pensaba en que todo eso, iba a llegar a algo. Pero en realidad, eran más y más engaños.
Seguía pensando; y seguía creyendo que eras tu el príncipe que me salvaría de ese gran castillo y sus tantas trampas.
Tantas cosas llegué a pensar y no creí que fueran falsas, que ahora mismo no me creo que tu seas esa persona de la cual tan bien hablabas...
Tanto pensar, me ha echo recapacitar, y seguir pensando y empezar a creer, que tu; eres el falso y no esas cosas.
Porque no existen las cosas perfectas; existe la persona mentirosa.

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